jueves, 24 de abril de 2008


Hablemos de Astrología 2

Ahora la pregunta es, cómo cambiar aquello que nos lleva a sentir, reaccionar y a actuar de una forma determinada frente a un acontecimiento.

Y acá salgo un poco de lo astrológico para dar un concepto que entiendo tiene enorme importancia.

En un seminario de Coaching Astrológico, nos decía la seminarista S.Ceres que el ser condiciona la acción, y esto es objetivismo desde el punto de vista filosófico.

Si yo digo que soy tímida, y digo que no puedo hacer algo porque mi timidez no me lo permite, esto es una verdad absoluta para mí.

Si yo tuviera otra mirada sobre lo mismo (constructivismo), podría entonces entender que esto que digo sobre mi, que soy tímida, es sólo un relato sobre mi, y los relatos se pueden cambiar, las verdades absolutas no.

Y en estas pocas frases, resumo una eterna discusión entre los Astrólogos sin importar su origen, su método de estudio, la escuela que les inició, sobre dos conceptos, el determinismo (objetivismo) versus el libre albedrío (constructivismo).

Quien es determinista dirá que tienes tales planetas y tales aspectos que te llevarán a determinados acontecimientos sin que uno pueda hacer nada al respecto, quien interpreta desde el libre albedrío, dirá, esta es la tendencia pero la puedes modificar utilizando más tal o cual energía, para evitarte problemas.

Hasta aquí lo que en general podemos pensar de nuestras falencias y de nuestras virtudes, pero que pasa cuando una experiencia fortuita nos muestra no sólo que no somos como pensamos, sino que somos capaces de mucho más de lo que creíamos?

Escuchando el relato de otra persona, cuántas veces decimos “si me pasa a mi me muero, no sabría que hacer”, o “yo no sirvo para eso”, pero resulta que llegado el momento, no nos morimos, sabemos exactamente qué hacer en esa situación y servimos para lo que nos toque vivir.

Porqué nos pasa esto, porque vamos por la vida creyendo que somos una persona determinada, y si, lo somos frente a los acontecimientos diarios, que en general no son movilizadores, creyendo que nos conocemos y que estamos ya en otro nivel de conocimiento, porque he leído mucho, he tratado de desmenuzar mi interior y creo haber llegado al núcleo de mi personalidad.

Pero en realidad es como estar congelado.

Nadie es un superado, todos tenemos zonas nuestras que no conocemos y éstas afloran sólo en momentos de enorme tensión, así como la adrenalina nos prepara para huir y conservar la vida.

Y la consulta al Astrólogo, ¿ que es lo que puede darnos?

Nos puede dar luz sobre esas zonas nuestras que creemos conocer, nos puede dar una mirada diferente sobre nuestra vida, pues uno está inmerso en ella, y en general, no ve lo positivo. En cambio el Astrólogo está por fuera y mirando un papel con un dibujo y por eso tiene otra mirada sobre la vida de quien consulta, y quizás otro relato que contar sobre el consultante, y muchas veces este nuevo relato, nos abre el camino para que pensemos sobre nosotros de forma diferente.

Hay un precepto o una gran frase que la dijo una colega, la Sra. Silvia Ceres cuando participé de uno de sus seminarios que me parece excelente, más allá de que me dejó pensando mucho en ella:

“Atiende tus pensamientos porque se tornan palabras, escoge tus palabras porque se tornan acciones, entiende tus acciones porque se tornan hábitos, estudia tus hábitos porque se tornan carácter, cuida tu carácter por que se torna en destino”



No hay comentarios: