sábado, 19 de noviembre de 2011


Acoso escolar

El fenómeno del bullying existió toda la vida, lo que pasa es que ahora, alguien le puso un nombre y una descripción.

¿Quién con mi edad, 54 años, no ha tenido la oportunidad de ver cómo a un alumno, lo agarran de “punto” y le hacen las bromas más pesadas y lo discriminan?

En mi época esto pasó hasta de un maestro con un alumno, y lo consideramos normal.

Recuerdo a un compañero de 5º de escuela, que era el más maltratado por la propia maestra, quien le decía “burro”, “viveza embotellada” y algunas lindezas más. No sé que habrá sido de él, no lo he vuelto a ver.

Hoy, hay niños que hacen esto mismo, haciendo sufrir a un escolar, unos se transforman en víctima y otros en victimarios o agresores.

¿A quiénes se los toma como víctimas?

A cualquiera que pueda parecer vulnerable, sea por alguna discapacidad, por su aspecto, o sea por su forma de ser, perfil bajo, o estudioso, o al contrario, ser lento en la comprensión, la cuestión es que uno del grupo detecta la vulnerabilidad, y comienzan las bromas pesadas y las burlas, que van subiendo de tono progresivamente.

Al principio el niño no reacciona, quizás esperando que eso pase. Pero no va a pasar, al contrario, seguirá y cada vez peor.

Y aquí sucede lo mismo que en la violencia doméstica, la víctima guarda silencio.

Puede pasar que el niño acosado, se anime a contarle a algún hermano lo que le está pasando en el colegio, y quizás por ahí encuentre apoyo y fuerza para enfrentar a sus agresores.

Y no crean que esto sucede sólo cuando son grandes, no, este fenómeno del bullying puede comenzar en el pre-escolar, sin importar la edad o sexo de la víctima ni del agresor, pero también se da en cualquier año de la escuela o del liceo, incluso se da en adultos y tiene otro nombre, pero los efectos, son los mismos.

¿Qué pasa con los compañeros de clase?



Prefieren callar, a veces porque se unen al “vivo” de la clase buscando reconocimiento, otras veces, callar es quedar al margen y no involucrarse, pensando quizás que así ellos no serán la próxima víctima.
Por otro lado, el “no te metás” tan popular entre adultos, también es moneda común entre los niños, y nos habla de una falta de empatía hacia la víctima que es muy preocupante, pero ya, a nivel de sociedad.

¿Qué pasa cuando la víctima decide reaccionar?



Pueden pasar dos cosas, una que la víctima se torne violenta para terminar con el maltrato, en tal caso, si algún maestro es testigo de esto, y no sabe los antecedentes, seguro que pide evaluación psicológica del niño agresor por esa reacción sin saber que se está defendiendo, por ahí, no de la mejor manera, pero lo que se ve desde afuera es eso, la agresión, y ya en la cabeza del maestro quizás se forme la idea de que este niño es de los problemáticos.

Quizás logre su objetivo y la víctima transformada en agresor, se libere y no pase absolutamente nada más.

Pero puede pasar que esta violencia que se desató por el acoso, no cese. Y ahí surge un enorme problema para los padres, porque el chico o chica, no sabe manejar su enojo, y su cólera por tanto tiempo de maltrato por parte de sus pares, y se transforme en un nuevo agresor.

¿Cómo padres, cómo detectar si tu hijo está siendo acosado?

Notarán cambios sustanciales pero paulatinos en el comportamiento de su hijo, sin importar el sexo.

Bajará su rendimiento, no querrá ir a la escuela y no dará explicaciones del porqué.

Evitará el contacto con otros niños, esto producido por miedo de la experiencia vivida en el colegio, no querrá participar de trabajos en grupo, y mucho menos hablar de su clase, de sus compañeros o de su escuela.

En casos extremos, su cuerpo nos contará por sus posturas, resignación, cabeza gacha, evitará el contacto visual, se sentirá enfermo, tratando de evitar el concurrir a la escuela, puede cambiar su conducta con respecto al alimento, tanto por exceso como por no querer comer, puede que comience a orinar la cama, en fin, como padres, sabremos claramente que a nuestro hijo, algo le está pasando.

¿Qué tiene que ver esto con la Astrología?

Este y otros temas que tengan que ver con los niños o con cualquier ser humano sin importar la edad, son parte de lo que nosotros, como Astrólogos estudiamos.

Podemos darte ideas, sugerencias, podemos decirte dónde está el problema, detectar qué le está pasando a tu hijo.

Pero lo más importante, es que vos como padre-madre, estés atento a los cambios que se producen en tu hijo, para poder ayudarle en el momento correcto para que se desarrolle adecuadamente y como un ser humano íntegro.

Bettina Marfetán – Astróloga
Copyright © 2011
Reservados todos los derechos.
Prohibida la reproducción de los artículos personales, salvo expresa autorización de la autora.


No hay comentarios: